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Qué hacer si su perro come un hueso de pollo

30 mayo, 2021

A pesar de nuestros mejores esfuerzos, ocurren accidentes y es probable que nuestros perros coman algo que no deberían en algún momento de sus vidas. Por lo general, nuestros perros roban un delicioso trozo de comida para personas del mostrador o del plato de un invitado desprevenido, incluso si estamos haciendo lo mejor que podemos para evitarlo. Sin embargo, los alimentos de muchas personas son particularmente peligrosos para los perros. Esto incluye huesos de pollo cocidos, que es algo que está al alcance de nuestros cachorros de forma regular. Los huesos de pollo cocidos pueden romperse y astillarse, lo que puede hacer que su perro se ahogue y también puede perforar el tracto gastrointestinal o quedar atrapado en su garganta. Esto es extremadamente doloroso para su perro y potencialmente puede causarle la muerte. Entonces, ¿qué debe hacer exactamente si descubre que su perro ha comido huesos de pollo?

Mantener la calma

Recuerde, el pánico no ayudará a nuestros perros de ninguna manera. Si atrapa a su perro en el acto, trate de quitarle con calma el resto de los huesos. Los perros pueden ser posesivos con la comida, por lo que incluso si su cachorro no es agresivo, es probable que intente devorarlo todo antes de que se lo lleve. Si su perro ya ha ingerido todos los huesos, el pánico solo lo confundirá y posiblemente lo lleve a tomar medidas drásticas, innecesarias y potencialmente peligrosas. Simplemente asegúrese de que su perro no se esté ahogando y llame a su veterinario para que lo ayude a descubrir cómo manejar la situación. Su veterinario puede ofrecerle una solución simple, como darle a su perro algunos trozos de pan blanco para ayudar a amortiguar los fragmentos de hueso, pero cada veterinario y cada situación pueden ser diferentes, así que asegúrese de ponerse en contacto con el suyo.

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Mira cuidadosamente

Aunque los huesos de pollo pueden astillarse y perforar órganos internos, no significa que lo harán siempre. Sin duda, es un riesgo que nos gustaría evitar a toda costa, pero si su perro ya ha ingerido los huesos, todo lo que puede hacer ahora es observarlo con atención. Pregúntele a su veterinario acerca de los signos y síntomas de sangrado interno o bloqueos. Si nota que su perro está letárgico, estreñido, se esfuerza por defecar o tiene heces con sangre, está vomitando, tiene el abdomen hinchado, no come o se siente incómodo en general, querrá buscar atención veterinaria de inmediato. Revise las heces de su perro todos los días para ver si puede ver los fragmentos de hueso que pasan. Si no los ve dentro de las 72 horas posteriores a la ingestión (o cualquier período de tiempo recomendado por su veterinario), es una buena idea visitar al veterinario para asegurarse de que los huesos no se atasquen en el intestino, el esófago o la garganta de su perro.

Aprenda de la experiencia

La prevención es siempre la mejor medicina, pero todos somos humanos y cometemos errores. Intente averiguar cómo su perro se apoderó de los huesos de pollo y asegúrese de tomar precauciones adicionales para evitar esta circunstancia en el futuro. Mantenga la comida fuera de su alcance, las tapas de basura bien cerradas y entrene a su perro para que no robe comida del mostrador o de la mesa del comedor. Aunque los huesos de pollo pueden no ser lo peor que puede ingerir su perro, ciertamente no se considera seguro, de ninguna manera. Tome nota de los hábitos de su perro, vigile de cerca dónde dejan su comida su familia e invitados y asegúrese de evitar que el incidente se repita.